A 100 Grados/Tranquilidad viene de tranca/Editorial

Tranquilidad viene de tranca

En tres años, Carlos Joaquín despilfarró su imagen, pasó de ser el “salvador” de Quintana Roo al villano que nadie quiere, al menos eso afirman las encuestas sobre sobre imagen.

¿Causa, motivo o razón? En tres años, el gobernador no ha hecho más que tomar decisiones equivocadas, que atropellan a la sociedad.

Muchos son los yerros cometidos en este periplo que ha llevado a Carlos Joaquín convertirse en lo que vendió para ser Gobernador. Hoy es una copia recargada de sus antecesores.

Sin el control en su gabinete, ni el político con los presidentes y presidentas municipales, con un gobierno cada vez más errático, funcionarios dedicados al negocio personal en todos los frentes, al Gobernador no le queda de otra más que aplicar el garrote y el terror.

Acusó dos años a Roberto Borge de boicotear a su gobierno; cuando la cantaleta no le funcionó, buscó otros frentes en Solidaridad y Othón P. Blanco, municipios a  los que intenta someter  aplicando la popular frase atribuida al ex gobernador Mario Villanueva Madrid: tranquilidad viene de tranca.

Y así será en breve en Quintana Roo con la nueva Ley de Emergencia Policial, que provee facultades extraordinarias a Carlos Joaquín González, atribuciones que ejercerá el gobernador cuándo, cómo y dónde le plazca, aún si no existiera un por qué.

El Gobernador no se conformó con imponer por sus pistolas el Mando Único Policial, de nulos resultados.

En lo que lleva su secretario de Seguridad, Alberto Capella Ibarra como comandante de la SSP, la criminalidad opera a sus anchas, las ejecuciones continúan, y la inseguridad mantiene en jaque a toda la geografía estatal.

Del Quintana Roo seguro que anunció Carlos Joaquín en la Unicaribe en junio de 2018, no hay rastro; luego, para paliar sus nulos resultados y la ineficiencia de su gobierno, anunció diez puntos estratégicos para enfrentar la inseguridad, hoy tampoco vemos resultados.

De hecho, prometió y se comprometió con los quintanarroenses a emitir un mensaje personalmente todos los miércoles en esa materia, y hoy, también se quedó en el olvido, aunque a decir verdad, simple y sencillamente nunca informó nada en las pocas veces que apareció siempre muchas horas después del compromiso establecido por él mismo.

Así que ante la ineptitud de su gobierno frente la delincuencia, primero se decidió por el Mando Único Policial, sometió incluso a Solidaridad y a Othón P. Blanco para arrebatarles a sus policías y con ello los recursos del Fortaseg.

Como el MUP tampoco da resultados, ahora, creó, no, más bien “fusiló” al más puro estilo Peña Nieto la Ley de Emergencia Policial de Nuevo León, le estampó su firma y lo envió al Congreso para su aprobación inmediata.

“…

Artículo 2.- Cuando el Ejecutivo Estatal determine la existencia de hechos o acontecimientos presentes o futuros inminentes de fuerza mayor, o que por cualquier motivo alteren gravemente el orden público de uno o más municipios del Estado, podrá emitir órdenes y deberán acatarlas las policías municipales requeridas para tal efecto, respecto de operativos o estrategias de seguridad pública que dependerán de un mando estatal.

Artículo 3.- Los elementos que intervengan en el mando o en las acciones operativas de las corporaciones de policía del Municipio respecto del que se haya hecho la declaratoria, tendrán la obligación de acatar las órdenes que directamente o por conducto de su representante acreditado, transmita el Ejecutivo Estatal en los términos de esta Ley.

El servidor público municipal que incumpla con lo anterior será sujeto a las sanciones penales y administrativas correspondientes.

Esta obligación permanecerá durante todo el tiempo en que la emergencia subsista y hasta la notificación de la cesación de sus efectos.

Artículo 4.- El ejercicio de esta prerrogativa será únicamente a iniciativa del Ejecutivo Estatal, en condiciones de emergencia estrictamente eventual, temporal y nunca será motivada por fallas o insuficiencias estructurales, ni podrá incidir permanentemente en las políticas públicas municipales en materia de seguridad pública.

Cesados los efectos de la declaratoria, la dirección, mando y estrategia del Presidente Municipal permanecerá conservándose autónoma y sin alteración alguna.

Artículo 5.- Cuando el Titular del Ejecutivo del Estado juzgue que se ha incurrido en alguna de las hipótesis anteriores, podrá hacer la declaratoria correspondiente, asumiendo de manera inmediata y transitoria la facultad de transmitir órdenes a la policía del Municipio o municipios que correspondan.

Artículo 6.- La facultad de emitir la declaratoria corresponde de manera exclusiva e indelegable al Gobernador del Estado. La supervisión y ejecución de sus instrucciones operativas podrá delegarlas en el Secretario General de Gobierno, el Secretario de Seguridad Pública o el servidor público que designe para tal efecto.

Ésta delegación de facultades operativas debe formar parte de la declaratoria para que surta efectos. 

…”

Esta es la respuesta del Gobernador ante su propia incompetencia, ante el rechazo social a un gobierno que no da resultados tangibles a la sociedad que cada día se siente más agraviada.

¿Tranquilidad viene de tranca señor Gobernador?.

Chetumal, Q. Roo. 13 agosto 2019.

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