A 100 Grados/La Soberbia

La Soberbia

Por David A. Serrano Pech

Imponer el Mando Único Policial sin justificación, es signo de dos cosas: soberbia o debilidad.

En el caso de Carlos Joaquín, sería más bien la última.

Un gobernador que no ha podido dar resultados en tres años de gobierno, simple y sencillamente es un gobernador fallido.

Al Gobernador no le están funcionando sus asesores, como no le está funcionando nada y nadie en su gabinete.

No hay una sola persona con los arrestos suficientes para decirle que va de un a otro error, o bien, a Carlos Joaquín ya lo cegó la locura, la ira, y la desesperación.

Para nadie es desconocida la guerra sucia que se libra en Solidaridad, un punto geográficamente estratégico en la agenda electoral del Gobernador.

Primero, porque es aquí donde fue derrotado hace seis meses; segundo, porque en el Distrito X de Playa del Carmen, Carlos Joaquín tuvo la brillante idea de colocar a Roxana Lilí Campos Miranda, una persona muy cercana a él; y tercero, porque el próximo 2 de junio, ha sido marcado por el Gobernador como el inicio de su sucesión.

Y empezar esta sucesión con una derrota, pondría sin duda alguna, los primeros clavos en el ataúd político de un Gobernador que, después de tres desastrosos años, no augura una buena segunda mitad de su sexenio.

En Solidaridad el Gobernador encontró una resistencia inimaginable en la persona de Laura Beristain; quien de aliada hace tres años, pasó a ser la enemiga a vencer.

Laura Beristain derrotó a Carlos Joaquín en la elección municipal y todo parece indicar que lo hará nuevamente este 2 de junio próximo en la elección para renovar el Congreso.

El gobernador no lo puede permitir, y este, es el fondo de la guerra soterrada que sostiene contra todo lo que huela a Beristain.

El problema, es que en esta guerra su ejército no lleva las de ganar, y para darle una ayudadita Carlos Joaquín ha recurrido al recurso del terror.

En el vídeo que la propia Secretaría de Seguridad Pública del Estado y la Fiscalía del Estado filtraron a medios, no se trató de un comando, ni de un objetivo específico. Así pues, es evidente que este ataque es un acto de terrorismo, y si lo es…¿terrorismo para justificar que?

La imposición del Mando Único entonces no tiene nada que ver con la seguridad de los solidaridarense, pues tragedias más graves se han vivido en Playa del Carmen y para ejemplo está el Blue Parrot, donde lamentablemente perdieron la vida 6 personas y el bar Las Virginias donde murieron 7 personas sin que hasta hoy Carlos Joaquín tenga alguien en la cárcel pagando por estas masacres.

¿Entonces por qué cometer tan garrafal error?

¿Será acaso está la justificación para llenar a Solidaridad de policías con miras al 2 de junio?

Todo parece indicar que la inteligencia de los adversarios de Carlos Joaquín le pegaron a su línea de flotación… y sus naves van en picada muy rápido, quizá demasiado para un Gobernador visceral.

La soberbia es entonces el reflejo de la debilidad y fragilidad de un Gobernador que se sabe perdido, y en la locura de esa catarsis derrotista, la única salida es la embestida frontal contra molinos de viento que en los humos de la locura toman formas de enemigos.

Una soberbia que en la cúspide de este gobierno, marcan también el inicio de su caída.

Al menos, eso denota un golpe en la mesa sin justificación alguna.

Cancún, Q. Roo. 15 mayo 2019

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