A 100 Grados/La mano que mece la cuna

A 100 Grados/La mano que mece la cuna
Carlos Joaquín González
Foto tomada de El Economista

A 100 Grados

La mano que mece la cuna

Por David A. Serrano Pech

El 1 de julio pasado, la sociedad mexicana no sólo cambió el mapa político del país, sino que nos puso ante un nuevo panorama, de esperanza para la gran mayoría y de incertidumbre, desconfianza y zozobra para la minoría.

La gran mayoría de los mexicanos que definieron ese día el nuevo devenir del país, son aquellos a quienes la riqueza no se ha repartido por igual, a quienes la justicia nunca ha llegado; son aquellos cuyas voces se han perdido en los laberintos del poder público, como se han perdido madres, padres, hijos y hermanos que nunca han regresado a sus hogares.

El hartazgo social se manifestó en todos los rincones del país, hartazgo que logró a nivel federal derrocar un régimen, y trajo un efecto colateral en los estados, donde Morena asestó golpes políticos severos que mermaron el poder de los gobernadores en turno y arrebataron los que estaban en competencia.

No entender la nueva forma de gobierno en el siglo 21, en el 2018, simplemente es aferrarse, más bien, intentar aferrarse al poder que solapó complicidades, corrupción e impunidad en un país y en estados que lo aguantaron todo.

Y ese contexto nos remite a Quintana Roo, donde Morena se adjudicó los tres municipios política y económicamente más importantes, golpeando fuertemente al gobernador Carlos Joaquín.

En dos años de gobierno estatal, que se vendió como “el gobierno del cambio”, no se ha visto un atisbo de lo ofrecido en campaña por el hoy Ejecutivo; si, por el contrario, los quintanarroenses han sufrido los embates de la ira gubernamental canalizada hacia la sociedad ante la frustrante realidad de un gabinete incompetente.

El señor Gobernador habría de tener cuidado desde el 1 de diciembre cuando Andrés Manuel López Obrador se convierta en presidente en funciones, e inicie, lo que ha llamado, la cuarta transformación de México.

Y deberá tener cuidado especialmente, porque, a pesar de no imprimirse el nombre de AMLO en las boletas del proceso electoral 2019, existe una alta posibilidad que el próximo Congreso local, el que le deberá aprobar las cuentas públicas a Joaquín cuando vaya de salida, sea un Congreso “Moreno”.

Por este motivo, el señor Joaquín González deberá tener mucho cuidado y dejar de ser la mano que mece la cuna en los municipios donde el resultado le fue adverso. Especialmente en aquellos que en una semana gobernará Morena.

Sin duda alguna, AMLO avalará y, sobre todo, respaldará a Mara Lezama, Hernán Pastrana y a Laura Beristain. E igualmente, sin duda alguna, las y él próximo presidente municipal, acudirán las veces que sea necesario para recibir la protección política y administrativa federal.

Así que, el Gobernador deberá amarrarse las manos y no meterlas en las próximas revisiones que se realizarán a sus ahijados políticos, pupilos y pupilas; especialmente en los municipios de Othón P. Blanco y Solidaridad.

En Othón P. Blanco, Hernán Pastrana Pastrana tendrá mucho que revisar, empezando por el convenio en el que Luis Torres y María Luisa Alcérreca Manzanero le cedieron al Gobernador el cobro del impuesto predial.

Después de ello, habrá muchos temas a desmenuzar, como el basurero municipal, los servicios públicos, la deuda a proveedores, la deuda a los trabajadores, la deuda pública rezagada en pagos, el enriquecimiento del gabinete municipal, entre muchos otros.

En Solidaridad donde estará Cristina Torres Gómez hasta el próximo domingo la alumna “más aventajada” de Joaquín; ahí, Laura Beristain Navarrete deberá revisar el tema del C4, el Comité Técnico por el Impuesto del Saneamiento, la concesión de parquímetros, el tema del sargazo, la empresa y la transparencia.

Otros temas importantes donde Beristain tiene que checar qué está pasando son, el transporte, el Club Interplaya y el soporte económico que le provee el Ayuntamiento, el tema de los permisos municipales para la operación de antros, entre otros.

En estos últimos días de administración, en estos ayuntamientos se está intentando borrar huellas que evidencian el mal manejo de los recursos públicos, al tiempo que intentan desviar la atención ante el tamaño de los yerros cometidos.

¿A quién le afecta que los nuevos presidentes y presidentas municipales revisen las cuentas de los gobiernos municipales “del cambio”? ¿Quién será la mano que mece la cuna y no quiere dejar de girar instrucciones, de mangonear, ningunear y de faltarle al respeto a un estado que en dos años ha sido desfalcado igual o peor que sus últimos gobernantes?

Estamos a sólo unos días del cambio de presidentes municipales en todos los ayuntamientos, excepto Isla Mujeres, Puerto Morelos y Bacalar.

Entonces, porque no apostarle al diálogo, si, por ejemplo, en enero o febrero aquí se comienza la construcción del tren maya, y el gobierno federal, donde más interesado está es en Quintana Roo, avalando con este proyecto los gobiernos que encabezarán Mara Lezama, Laura Beristaín y Hernán Pastrana.

En breve se podrá desvelar quien hizo qué y con quien. Sólo hay que tener un poco de paciencia.

Cancún, Q. Roo. Septiembre 2018.

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